REFLEXIONES SOBRE LAS NECESIDADES DE LAS PERSONAS LIMITADAS VISUALES CON DISCAPACIDAD ADICIONAL

De: Graciela Ferioli

Nos encontramos en una época de grandes transformaciones económicas, políticas, de adelantos científicos y tecnológicos y de valores a nivel mundial. Este proceso de transformación ha llegado también a la educación de modalidad especial llevándonos a reflexionar sobre nuestras prácticas del ayer para promover acciones que permitan responder a los nuevos desafíos que nos enfrenta la educación especial.

Los medios de difusión nos recuerdan diariamente las condiciones económicas, la fatiga de las familias y las situaciones desesperantes que viven muchos niños. Cotidianamente, nos informamos de niños abusados, abandonados; jóvenes que tienen bebés, infantes que nacen de madres que no han recibido el cuidado necesario, incremento en el número de niños que nacen con bajo peso lo que trae aparejado la muerte o bien la sobrevida de ellos en edad escolar y adultez con una alta incidencia de discapacidades. Sin lugar a dudas durante esta presentación algún niño con necesidad múltiple está naciendo en alguna parte del mundo o quizás aquí mismo en México. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) en América Latina y el Caribe de los 43 millones de personas portadoras de discapacidad, sólo el 2% recibe algún tipo de intervención para mejorar su situación y además señala que la discapacidad prevalece en niños y jóvenes lo que estaría revelando que el medio físico y socio-económico es uno de los factores de mayor incidencia en la aparición de la discapacidades múltiples.

Si bien lo descripto es paralizante y nos demuestra que las políticas educativas no deberían estar aisladas de nuestros problemas sociales, hay buenas novedades. Se observa un mayor interés por parte de las instituciones educativas de dar respuesta a esta población y una mayor aceptación social, lo que quedaría demostrado por acciones tales como universidades que se encuentran organizando cursos de grado y post-grado para preparar profesionales, entre otras.

Tanto las instituciones que brindan servicios a las personas con necesidades múltiples como aquellas que son formadores de futuros formadores necesitan reorganizarse teniendo en cuenta que las personas con necesidades múltiples pueden tener:

Los servicios para niños/jóvenes con necesidades múltiples requieren de programas que promuevan el desarrollo de la persona y capaciten a la familia para cubrir las necesidades únicas y propias de ese integrante. Es imprescindible conocer los recursos, prioridades y preocupaciones de la persona y su familia para favorecer su desarrollo a través de un PEP (Programa Educativo Individual). Este programa exige servicios que focalicen en su filosofía: el trabajo conjunto familia-profesional; el abordaje en equipo transdisciplinario y una cooperación permanente con las diferenes fuerzas vivas de la comunidad. Asimismo, se deben realizar las adaptaciones de espacio físico, materiales y equipamiento para facilitar el aprendizaje y el acceso al mundo que lo rodea como cualquier otro ser humano.

Podría llegar a ser oportuno presentar una historieta de Mafalda quien es un reconocido personaje de Argentina cuya característica es su reflexión sobre la problemática social. Ella fue creada por Quino quien es un reconocido dibujante de nuestro medio.

 

Mafalda: Papá fuma su pipa

Susanita: ¿ESO HAY QUE ESCRIBIR?

S: ¿Y para qué diablos tenemos que aprender a escribir eso, digo yo? ¿Ehe?

S: ¿De qué nos sirve saber escribir que alguien fuma en pipa, si en este país casi nadie fuma en pipa?

S: así es como los que estudiamos tenemos que irnos luego al extranjero a aplicar allí nuestros conocimientos!...

 

Los invito a que pensemos junto a ella sobre las necesidades de los niños y jóvenes adultos incluidos aquellos con necesidades múltiples.

Bajo el supuesto que la historieta de Mafalda representara la vivencia y experiencia educativa de muchos niños y jóvenes/adultos y de sus familias; la primera reflexión se podría centrar sobre la evaluación pedagógica ya que de allí se determinaría el Programa Educativo Individual de Mafalda. Probablemente nos deberíamos preguntar: "¿Se evaluaron en Mafalda sus gustos – intereses, sus aspectos fuertes y débiles, su estilo de aprendizaje, dónde vive geográfica y culturalmente, fueron ella y su famila partícipes del proceso de evaluación y programación?"

Por otra parte, se deberían tener presente los siguientes principios básicos:

Desearía ahora compartir con ustedes algunas ideas de mi amigo, colega y supervisor del Programa Hilton Perkins, el Sr. Stephen Perreault (1998). Steve dice: "puede ser muy difícil y peligroso generalizar recomendaciones en una población tan diversa pero permítanme compartir algunos temas comunes que he aprendido sobre estos niños/jóvenes y adultos:

En este proceso de disponer de servicios que cubran las necesidades de las personas discapacitadas visuales con limitaciones adicionales debemos resaltar el importante rol que han asumido y cumplen hoy los padres. Durante muchos años los padres han buscado sin éxito programas para sus hijos, han emigrado a las grandes ciudades en búsqueda de esos programas con las pérdidas afectivas y materiales que ello implica, se han asociado a los fines de encontrar respuesta a interrogantes que los profesionales no supimos ofrecer. En muchos casos fueron los impulsores de la creación de servicios para sus hijos y de otros niños/jóvenes /adultos en similares condiciones.

El transitar el 2000 nos debe encontrar definitivamente juntos compartiendo saberes, buscando soluciones y ofreciendo mejores prácticas educativas para sus hijos - nuestros alumnos.

Esto será factible en la medida que:

Regresando a Mafalda probablemente los profesionales solo pensamos que ella y su familia necesitaban un servicio de evaluación y que los resultados obtenidos reflejaban el nivel de rendimiento de ella, sin tener en cuenta que probablemente Mafalda y su familia requerían principalmente apoyo y ayuda y que los resultados obtenidos en la evaluación no reflejaban las reales posibilidades de Mafalda. Entonces sería importante preguntarse: estamos los profesionales realmente formados para trabajar en equipo transdisciplinariamente? podemos aceptar la inclusión de Mafalda, de su familia, de sus amigos y miembros de su comunidad que deseen una mejor calidad de vida para ella en el proceso de evaluación como miembros más de este equipo creyendo que ellos tanto como nosotros los profesionales tienen un saber por compartir? sería factible salir de nuestros consultorios o gabinetes y de nuestros tradicionales materiales de evaluación? somos capaces de elaborar instrumentos de evaluación que sean realmente confiables y con validéz ecológica para que reflejen realmente las necesidades de Mafalda o es que estamos tan inseguros que vamos a continuar debajo del caparazón haciéndonos creer que las nuestras son las mejores prácticas aunque el futuro de Mafalda y su familia sea incierto?

Finalmente, permítanme culminar con unas palabras de la Sra. Helen Bonilla de Guatemala (1999) quien es mamá de un niño sordociego y presidenta de un servicio para niños con necesidades múltiples: "..... Nuestros niños no pueden detener su reloj biológico mientras esperamos que todo esto esté funcionando. Su ritmo de vida continúa y la oportunidad de educarlos es ahora. No nos podemos dar el lujo de desperdiciar su niñez y con ella los mejores momentos para su educación y tal vez los únicos. No podemos comenzar el 2000 con las mismas preguntas: ¿Cómo educar a los niños con necesidades especiales? ¿Cuántos niños con necesidades especiales tenemos? ¿En qué tipo de discapacidades?...... No, esto sería imperdonable. Debemos comenzar el nuevo milenio dándoles la oportunidad que se merecen como miembros de la gran familia humana".

 


 

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